El tiempo

Posted on Mar 28, 2010 in General, psicología |

el paso del tiempoExisten instantes en los qu las leyes del tiempo parecen perder su vigencia. Son momentos que llamamos mágicos: en la cima de una montaña u observando el embate de las olas en el océano, en pleno éxtasis creativo o cuando amamos, los planes, las preocupaciones, los recuerdos pierden su importancia. El tiempo se detiene; el momento lo abarca todo: pasado y futuro. Algunas personas afirman que tuvieron la sensación de que en esos instantes incluso se desvanecieron los límites de sus cuerpos y empezaron a sentirse parte de algo más grande.

A veces es suficiente una velada animada con viejos amigos o volcarse en una actividad para que las horas vuelen como si fueran minutos . El último tren ya ha pasado, llegamos con retraso a la comida y nadie se ha percatado de ello en el hechizo del aquí y ahora.

Pero en algín momento el tiempo regresa inexorablemente a la conciencia; es como la sensación de despertar de un suañe profundo.

Y entonces la mirada encuentra un reloj. Pocas veces puede percibirse tan dolorosamente el hechizo que esta instrumento ejerce sobre nosotros. El poeta W.G Sebalad en na ocasión describió el poder de los relojes como el “ movimiento de aquella aguja, semejante a la espada del verdugo, cuando cortaba del futuro la sexagésima parte de una hora con un temblor tan amenazador”. Sebad tenía en mente un reloj enorme que dominaba el vestíbulo de la estación de Amberes, situado justo en el cruce de todos los ejes visuales: allí donde los arquitectos de las iglesias antiguas colocaban antaño el ojo de Dios. “Desde el punto central que ocupa el mecanismo del reloj en la estación de Amberes se podían vigilar los movimientos de todos los viajeros y a la inversa todos los viajeros debían levantar la vista hacia el reloj y ajustar sus actividades por él.

Fragmento de “El Tiempo”, Stefan Klein

Etiquetas:

Reply

BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog Blogalaxia